Una carta de recuerdo
Hoy por casualidad vi algunos de tus mensajes que me escribías. Diciéndome que ya faltaba poco para estar juntos para siempre, que era tu esposita, que si eras celoso era porque me querías, que si nos casaríamos y muchas palabras más que me enamoraba más de ti. Tal vez, me choco mucho al leerlo no sé si será porque aún no a cicatrizado la herida, tal vez te amé mucho que no controle mi amor.
No sé cómo paso del amor tan grande que teníamos al odio, pensé que en verdad nos casaríamos. Fuiste el único hombre a quien ame mucho a quien entregue mi vida mi entera. Pero como dice el dicho si lo amas en verdad déjalo que sea feliz, para que mentirte ahora soy más feliz, sola pero feliz. Uno no siempre necesita de alguien para ser feliz y eso te lo aseguro.
Algo que me enseño Dios es a quererme por mi misma, quizás antes no lo hice. Fueron tantas cosas que pasaron buenas y malas, pero aun seguíamos juntos, tengo un gran dolor en mi corazón, porque todo fue tan rápido que no supe cómo manejarlo. Dejaste heridas en mi corazón que no son fáciles de superarlo, quizás solo el tiempo me ayude y Dios que día a día me da fuerzas para seguir adelante.
Y es verdad que la costumbre es más fuerte que el amor. Ahora, te digo que seas feliz y algún día nos volveremos a ver, solo Dios sabe porque nos separó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario